Tener emociones bloqueadas es como intentar mantener una pelota de playa bajo el agua: requiere un esfuerzo constante, aunque no seas consciente de ello. Ese esfuerzo te agota, te deja sin energía para lo que realmente importa. Una emoción bloqueada es, básicamente, una experiencia que tu sistema nervioso no pudo procesar en su momento porque fue demasiado intensa, demasiado rápida o demasiado temprana. Aquí tienes 8 técnicas que solemos aplicar: 1. Grounding (Enraizamiento): Conectar con el presente a través de las sensaciones en los pies. 2. Focusing: Identificar la "sensación sentida" en el cuerpo y darle un nombre. 3. TRE (Ejercicios de Liberación de Trauma): Inducir temblores naturales para descargar el sistema nervioso. 4. Visualización creativa: Usar imágenes para dialogar con partes internas. 5. Movimiento auténtico: Dejar que el cuerpo se mueva sin juicio. 6. Canto o grito terapéutico: Usar la voz para movilizar el diafragma y la garganta. 7. Escritura automática: Escribir sin pensar para saltar la censura mental. 8. Bioenergética: Posturas que ayudan a abrir los bloques musculares donde se guarda la emoción.